Los cubanos “en el exterior” sostienen el turismo en Cuba
Escrito con Lenguaje de pocos amigos a la Revolución pero entraña ciertas verdades en su contenido intrínsico, que no dejan de tener razón.
Nota: Si no te sientes ideologicamente preparado no lo leas.
28 Enero 2010 · Dejar un comentario
Por Jorge Cruz
El gobierno cubano declara oficialmente que en 2009 han visitado la isla 296 mil cubanos como “turistas”. De esta manera los nacionales que viven en el exterior se convierten en el segundo grupo de visitantes más numeroso después de los canadienses que alcanzan casi el millón de visitantes.
Esa es la paradoja del “esperpento ” de la economía castrista. Los cubanos que han tenido que escapar “a cualquier lugar del mundo” en busca de una vida con esperanza, que son denostados, humillados, considerados incluso ”traidores a la patria” , tratados como ciudadanos de segunda categoría, sostienen hoy, la ineficiente industria turística cubana y al mismo tiempo mantienen a muchas familias mediante sus remesas y envío de alimentos , medicinas y otros artículos de primera necesidad .
Muchos de estos cubanos, que viven y trabajan en países diferentes a Estados Unidos, se ven obligados a viajar a la isla pues de lo contrario le aplicarían la “ley 989 de Diciembre de 1961 de confiscación de bienes“ que le ha sido aplicada a todos los cubanos con el statut de “salida definitiva del país”, categoría inventada por el castrismo para apropiarce del patrimonio de los cubanos exiliados . El motivo del viaje de muchos cubanos, que han descubierto “una brecha” en el sistema no podría calificarse de “turístico”, muchos se ven obligados por motivos muy alejados del ocio, incluso en momentos que no les son propicios.
Se han convertido en rehenes del régimen que sigue controlando mediante estos mecanismos de chantaje su conducta a miles de kilómetros de la isla. El régimen utiliza el término eufemístico de “emigración económica” para confundirlo con emigraciones de muchos países que hoy son el motor de desarrollo de muchas economías , donde los nacionales pueden incluso crear empresas, participar en inversiones, financiar proyectos de emprendedores nacionales, adquirir viviendas, donar recursos para proyectos sociales y de desarrollo. Hay países como Perú, Ecuador, por ejemplo, donde se reconoce a los efectos del retiro los años trabajados en su lugar de orígen mediante convenios bilaterales, no pierden el derecho a votar en las elecciones nacionales, se convalidan las licencias de conducción, e incluso tienen representación en los parlamentos para que vele por sus intereses.
Pero en Cuba no sucede así, en la democracia cubana, los cubanos que están en el exterior sólo sirven para ser exprimidos, sin aspirar a ningún derecho. Visto a la altura de hoy las leyes de confiscación y expolio que están vigentes en Cuba contradicen el discurso que propaga a los cuatro vientos el Estado Cubano, pero a río revuelto ( y este tema está bastante turbio) ganancia de pescadores. Para ellos, esa emigración ,que aporta, pero tiene que mantenerse callada o bailar al ritmo de la música que ellos elijan, es realmente “muy económica”. Ya quisiera Raúl Castro en sus sueños húmedos que la isla se despoblara y así no tendría que pensar en cómo alimentar a tantos “vagos cubanos”.
En este statut de “ambigüedad” , con respecto a la residencia, están personas que han adquirido la ciudadanía de otros países, profesionales que han salido por contratos de trabajo, estudiantes que han logrado establecerse, personas reagrupadas, entre otros. Todos estos son residentes en el país receptor ( así no necesitan carta de invitación) , pero que Cuba los mantiene estadísticamente como residentes, incluso con “libreta de racionamiento” , “dieta por enfermedad”, “cobran la pensión”, son miembros hasta de los CDR y las FMC, entre otros “privilegios” como un mecanismo de chantaje que permite para mantener el expolio consentido y también ¿por qué no? para seguir dividiendo a los cubanos.
Han creado uno de los “negocios mas rentables del estado, un activo de alto rendimiento, que no requiere mantenimiento, que no se deprecia y entre mas lo maltratan mas produce, entre mas años pasan mayor es la nostalgia y la capacidad de ser exprimidos por cualquier invento castrista orientado a este “target”. Por otra parte para el estado cubano este mecanismo macabro tiene muchas otras ventajas marginales, pero no despreciables.
Un grupo importante de cubanos residentes fundamentalmente en Europa, México, Ecuador, Alemania, Italia, Francia, son contados como población residente enmascarando aun mas el problema del envejecimiento de la población y su disminución. Este hecho es una de las evidentes señales del “fracaso” del “socialismo a la cubana” y la demostración de que insostenible en el futuro. Gran parte de esta población son personas en edad laboral, población económicamente activa que produce remesas para Cuba desde muchos países y que hace sonar la caja registradora del dictador cubano, cada vez que tienen que marcar la tarjeta de entrada a la isla para no perder su condición.
Como derivado perverso de esta situación están los “grupos de cubanos” que se han constituido en Lobbies del castrismo, en círculos intelectuales, profesionales, en universidades o en ONGs y que son utilizados para hacer de quinta columna a los cubanos que denuncian la situación en la isla. Algunos incluso participan en “contramanifestaciones” como las que han tenido lugar en Barcelona o hacen de público en actividades políticas y culturales de interés para la propaganda castrista : debates sobre el tema cubano, presentaciones de libros, actuación de artistas del régimen, entre otros. Estos grupos ( que son minoría ) trasmiten un mensaje de la situación distorsionado, muy dañino a la emigración cubana, que va calando en determinados círculos y que beneficia al aparato ideológico de la dictadura. La dictadura lo gratifica con “becas” a través de sus socios de otros países, viajes subsidiados, publicaciones, y otras ventajas.
La estadística de cubanos residentes en el exterior está muy subvalorada. Muy interesante sería poder hacer un balance de los cubanos en el exterior partiendo de las cifras iniciales de hace 50 años, las cifras de emigrados años tras año, con tasas de fecundidad muy superiores a las de la isla, tasa de mortalidad hipotéticas con la media de cada país, y podríamos tener una idea de la verdadera magnitud de la nación cubana en el exilio.
Como es lógico tendría que corregirse el error estadístico , no despreciable de los “cubanos duplicados”. Seguro que habría muchas sorpresas y encontraríamos la parte de población que hoy “ha desaparecido”, pues por los comportamientos de países similares Cuba hoy en lugar de 11 millones de habitantes que casi la iguala a la población de Haití, tendría que tener una población superior a los 17 millones de habitantes. Esto se refiere fundamentalmente a residentes fuera de Estados Unidos donde esta “argucia” no es posible utilizar. Tampoco sería irracional considerar como población “no residente en Cuba” a las “decenas de miles de cubanos sembrados en otros países” por el castrismo como parte de un programa de “asistencia” que va mucho mas lejos. Es como una “exportación de la revolucióm” en baja intensidad y aprovechando la miseria existente en el mundo , y no precisamente con fines altruistas. El caso de Venezuela hace saltar todas las alarmas de la importancia de esta consideración. Hoy hay cubanos en todos los sectores de la administración de ese país, muchos camuflados como nacionales o “nacionalizados” para permitir su acceso como es el caso de las fuerzas de defensa.
Otro dato interesante para conocer el impacto de los nacionales en la industria turística sería el dato de los que actualmente han accedido a estos servicios desde Cuba al ser autorizado su acceso a hoteles, y servicios que con anterioridad sólo se permitían a los “de fuera” ( incluye a los cubanos ) . Muchos de estos servicios disfrutados por personas residentes en la isla son pagados por las remesas que envían sus familiares en el exterior, o pagados en el transcurso de las visitas de familiares.
El cálculo de que sólo un 15 % de la población cubana en el exilio corresponde a personas residentes en Estados Unidos no se sostiene por las consideraciones anteriores y además por el efecto de los ciudadanos residentes en Cuba que en 1959 eran nacionalizados cubanos. El caso español es el más significativo pues en ese año habían en Cuba 1 millón 500 cubanos nacidos en España , la cuarta parte de la población. Muchos retornaron y desaparecieron de las estadísticas cubanas, se convirtieron en “cubanos invisibles”. El verdadero reflejo lo ha dado la ley de nietos que apunta a que al cabo de 50 años 200 000 personas podrían acogerse a ella.
Lo mismo sería válido para personas de orígen chino, judio, haitianos, jamaicanos , libaneses, indio, estadounidenses, mexicanos entre otros .
El gobierno cubano declara oficialmente que en 2009 han visitado la isla 296 mil cubanos como “turistas”. De esta manera los nacionales que viven en el exterior se convierten en el segundo grupo de visitantes más numeroso después de los canadienses que alcanzan casi el millón de visitantes.
Esa es la paradoja del “esperpento ” de la economía castrista. Los cubanos que han tenido que escapar “a cualquier lugar del mundo” en busca de una vida con esperanza, que son denostados, humillados, considerados incluso ”traidores a la patria” , tratados como ciudadanos de segunda categoría, sostienen hoy, la ineficiente industria turística cubana y al mismo tiempo mantienen a muchas familias mediante sus remesas y envío de alimentos , medicinas y otros artículos de primera necesidad .
Muchos de estos cubanos, que viven y trabajan en países diferentes a Estados Unidos, se ven obligados a viajar a la isla pues de lo contrario le aplicarían la “ley 989 de Diciembre de 1961 de confiscación de bienes“ que le ha sido aplicada a todos los cubanos con el statut de “salida definitiva del país”, categoría inventada por el castrismo para apropiarce del patrimonio de los cubanos exiliados . El motivo del viaje de muchos cubanos, que han descubierto “una brecha” en el sistema no podría calificarse de “turístico”, muchos se ven obligados por motivos muy alejados del ocio, incluso en momentos que no les son propicios.
Se han convertido en rehenes del régimen que sigue controlando mediante estos mecanismos de chantaje su conducta a miles de kilómetros de la isla. El régimen utiliza el término eufemístico de “emigración económica” para confundirlo con emigraciones de muchos países que hoy son el motor de desarrollo de muchas economías , donde los nacionales pueden incluso crear empresas, participar en inversiones, financiar proyectos de emprendedores nacionales, adquirir viviendas, donar recursos para proyectos sociales y de desarrollo. Hay países como Perú, Ecuador, por ejemplo, donde se reconoce a los efectos del retiro los años trabajados en su lugar de orígen mediante convenios bilaterales, no pierden el derecho a votar en las elecciones nacionales, se convalidan las licencias de conducción, e incluso tienen representación en los parlamentos para que vele por sus intereses.
Pero en Cuba no sucede así, en la democracia cubana, los cubanos que están en el exterior sólo sirven para ser exprimidos, sin aspirar a ningún derecho. Visto a la altura de hoy las leyes de confiscación y expolio que están vigentes en Cuba contradicen el discurso que propaga a los cuatro vientos el Estado Cubano, pero a río revuelto ( y este tema está bastante turbio) ganancia de pescadores. Para ellos, esa emigración ,que aporta, pero tiene que mantenerse callada o bailar al ritmo de la música que ellos elijan, es realmente “muy económica”. Ya quisiera Raúl Castro en sus sueños húmedos que la isla se despoblara y así no tendría que pensar en cómo alimentar a tantos “vagos cubanos”.
En este statut de “ambigüedad” , con respecto a la residencia, están personas que han adquirido la ciudadanía de otros países, profesionales que han salido por contratos de trabajo, estudiantes que han logrado establecerse, personas reagrupadas, entre otros. Todos estos son residentes en el país receptor ( así no necesitan carta de invitación) , pero que Cuba los mantiene estadísticamente como residentes, incluso con “libreta de racionamiento” , “dieta por enfermedad”, “cobran la pensión”, son miembros hasta de los CDR y las FMC, entre otros “privilegios” como un mecanismo de chantaje que permite para mantener el expolio consentido y también ¿por qué no? para seguir dividiendo a los cubanos.
Han creado uno de los “negocios mas rentables del estado, un activo de alto rendimiento, que no requiere mantenimiento, que no se deprecia y entre mas lo maltratan mas produce, entre mas años pasan mayor es la nostalgia y la capacidad de ser exprimidos por cualquier invento castrista orientado a este “target”. Por otra parte para el estado cubano este mecanismo macabro tiene muchas otras ventajas marginales, pero no despreciables.
Un grupo importante de cubanos residentes fundamentalmente en Europa, México, Ecuador, Alemania, Italia, Francia, son contados como población residente enmascarando aun mas el problema del envejecimiento de la población y su disminución. Este hecho es una de las evidentes señales del “fracaso” del “socialismo a la cubana” y la demostración de que insostenible en el futuro. Gran parte de esta población son personas en edad laboral, población económicamente activa que produce remesas para Cuba desde muchos países y que hace sonar la caja registradora del dictador cubano, cada vez que tienen que marcar la tarjeta de entrada a la isla para no perder su condición.
Como derivado perverso de esta situación están los “grupos de cubanos” que se han constituido en Lobbies del castrismo, en círculos intelectuales, profesionales, en universidades o en ONGs y que son utilizados para hacer de quinta columna a los cubanos que denuncian la situación en la isla. Algunos incluso participan en “contramanifestaciones” como las que han tenido lugar en Barcelona o hacen de público en actividades políticas y culturales de interés para la propaganda castrista : debates sobre el tema cubano, presentaciones de libros, actuación de artistas del régimen, entre otros. Estos grupos ( que son minoría ) trasmiten un mensaje de la situación distorsionado, muy dañino a la emigración cubana, que va calando en determinados círculos y que beneficia al aparato ideológico de la dictadura. La dictadura lo gratifica con “becas” a través de sus socios de otros países, viajes subsidiados, publicaciones, y otras ventajas.
La estadística de cubanos residentes en el exterior está muy subvalorada. Muy interesante sería poder hacer un balance de los cubanos en el exterior partiendo de las cifras iniciales de hace 50 años, las cifras de emigrados años tras año, con tasas de fecundidad muy superiores a las de la isla, tasa de mortalidad hipotéticas con la media de cada país, y podríamos tener una idea de la verdadera magnitud de la nación cubana en el exilio.
Como es lógico tendría que corregirse el error estadístico , no despreciable de los “cubanos duplicados”. Seguro que habría muchas sorpresas y encontraríamos la parte de población que hoy “ha desaparecido”, pues por los comportamientos de países similares Cuba hoy en lugar de 11 millones de habitantes que casi la iguala a la población de Haití, tendría que tener una población superior a los 17 millones de habitantes. Esto se refiere fundamentalmente a residentes fuera de Estados Unidos donde esta “argucia” no es posible utilizar. Tampoco sería irracional considerar como población “no residente en Cuba” a las “decenas de miles de cubanos sembrados en otros países” por el castrismo como parte de un programa de “asistencia” que va mucho mas lejos. Es como una “exportación de la revolucióm” en baja intensidad y aprovechando la miseria existente en el mundo , y no precisamente con fines altruistas. El caso de Venezuela hace saltar todas las alarmas de la importancia de esta consideración. Hoy hay cubanos en todos los sectores de la administración de ese país, muchos camuflados como nacionales o “nacionalizados” para permitir su acceso como es el caso de las fuerzas de defensa.
Otro dato interesante para conocer el impacto de los nacionales en la industria turística sería el dato de los que actualmente han accedido a estos servicios desde Cuba al ser autorizado su acceso a hoteles, y servicios que con anterioridad sólo se permitían a los “de fuera” ( incluye a los cubanos ) . Muchos de estos servicios disfrutados por personas residentes en la isla son pagados por las remesas que envían sus familiares en el exterior, o pagados en el transcurso de las visitas de familiares.
El cálculo de que sólo un 15 % de la población cubana en el exilio corresponde a personas residentes en Estados Unidos no se sostiene por las consideraciones anteriores y además por el efecto de los ciudadanos residentes en Cuba que en 1959 eran nacionalizados cubanos. El caso español es el más significativo pues en ese año habían en Cuba 1 millón 500 cubanos nacidos en España , la cuarta parte de la población. Muchos retornaron y desaparecieron de las estadísticas cubanas, se convirtieron en “cubanos invisibles”. El verdadero reflejo lo ha dado la ley de nietos que apunta a que al cabo de 50 años 200 000 personas podrían acogerse a ella.
Lo mismo sería válido para personas de orígen chino, judio, haitianos, jamaicanos , libaneses, indio, estadounidenses, mexicanos entre otros .
No hay comentarios:
Publicar un comentario